Un respido, un desconecte

Los últimos dos meses he estado desconectada de todo, y cuando digo todo es TODO, mi familia, mi persona, amigos, etc. tan así que la limpieza y semi remodelación de mi cuarto comenzó hace poco más de un mes y no lo terminado, obligándome a dormir en un cuarto provisional (por cierto ya extraño mi cama jeje).

Y justo en el momento en que más necesitaba un respiro aparece un bendito puente! se que muchos tuvieron la oportunidad de fugarse a la playa, pero, mis labores y economía no me lo permitió,  pero, no esta de más salir de la ciudad una tarde.

Cerca de Guadalajara se encuentra Ajijic con muchos restaurantes a la orilla del lago de Chapala, y eso decidimos hacer, desconectarnos en Ajijic.

La misión del día consistió en lo siguiente:

-No revisar mail del trabajo

-Comer aguachile de entrada

-Acompañar el aguachile con unas chelitas o bebidas exóticas con alcohol

-Visitar las famosas donas de Chapala

-Comer una deliciosa nieve de Chapala

 

Y así fue! no nos complicamos la vida, el primer restaurante que vimos bonito a la orilla de la playa fue el elegido, el Carnal. Como fuimos los primeros en llegar,  escogimos la mejor mesa y música de fondo de Vicente Fernández.

Dejamos transcurrir la tarde, con el viento en la cara hablando de los planes a futuros, bromeando y solo disfrutando el momento, tenia a mis mejores amigos, no me hacia falta nada.

Comimos mucho, bebidos moderado, pero esa tarde fue el respiro que necesitaba.

Por cierto, ya no pudimos comer la nieve… fue demasiada comida jajaja

Quiero más días así, a veces se me olvida que vida esta más allá del trabajo y cuando lo recuerdo soy más feliz que nunca.

Ajijic

Ajijic

Lo magnífico muy cerca – Barranca de Huentitán

Barranca de Huentitán

Barranca de Huentitán

Tengo que confesar que algo que me encanta cuando viajo es encontrar los puntos más altos de la ciudad para poder admirar todo el panorama, te permite admirar la grandeza de los paisajes y la pequeñez que somos.

Es como una lección de vida, siento que la vida me grita ¡Se humilde!

Después de año y medio de estar en la maestría, decidí recorrer mi centro universitario, si es extraño que tanto tiempo después conozca las instalaciones, pero siempre llegaba corriendo del trabajo a clases o salía muy noche.

El CUAAD, mi centro universitario, se encuentra ubicado en la Barranca de Huentitán, al llegar al ultimo edificio, descubrí que hay un mirador, en el que cada vez que me acercaba me sentía más y más chiquita de observar todo el paisaje.

Fue increíble, delante de mi estaba la barranca con ese imponente verde y vibra reflexiva; detrás de mi todo lo que soy día a día, es decir, la ciudad, la escuela, el trabajo, el tráfico, etc.

Me quede alrededor de 10 minutos solo observando, sin duda, un momento mágico que sin darme cuenta lo tenía muy muy cerca.

Conclusión, basta con tomarse 5 minutos para describir lo maravillo que puedes tener a un lado y no tardar año y medio.

Junto a un lado del CUAAD hay un parque, así que no duden ir, hacer ejercicio y observar el maravillo paisaje 😉

Como llegar? Súper fácil, tomen el Macrobus con dirección a Huentitán, se bajan en la ultima estación y a 2 minutos ya están en el parque.

¡Suerte!